"Pero a todos los que le recibieron y creyeron en su nombre, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios. Ellos no nacieron de la sangre de padres terrenales, ni de deseo carnal, ni de voluntad de varón, sino de Dios" (Jn., cap. 1, vers. 12 – 13*).
La última vez hablamos del conocimiento que es la base de la fe correcta. Ahora enfoquemos en los demás elementos de la fe salvadora.
El conocimiento sobre quién es Cristo y lo que ha hecho debe ir acompañado de la convicción de que estos hechos son verdaderos y se aplican a nosotros:
- Reconocer que todos hemos transgredido la ley de Dios.
- Admitir que ningún esfuerzo nuestro puede ganar el favor de Dios.
- Estar de acuerdo en que el Señor Jesús murió por el mundo: Él pagó por todos nuestros pecados.
- Creer que Su muerte es suficiente para pagar por nuestros pecados y que no se necesita nada más.
- Aceptar que Él ha pagado el precio y ha soportado el castigo en nuestro lugar.
- Aceptar con fe que hemos sido adoptados en la familia de Dios sobre la base del sacrificio redentor de Cristo.
Una vez que tenemos la convicción de que el Señor Jesús es nuestro Salvador, la confianza se manifiesta a través de la acción. Como nuevas criaturas (2 Cor., cap. 5, vers. 17), ya no somos los mismos. Cristo tiene la autoridad suprema en nuestra vida y solo Él merece ser nuestra prioridad número uno. Él sabe qué agrada al Dios Padre y envía su Espíritu a vivir en nosotros y enseñarnos.
Tómate tiempo para examinarte a ti mismo, para ver si tienes conocimiento, convicción y confianza. Luego ora para agradecer a Dios por la fe salvadora verdadera o pídele por este don de gracia (Ef., cap. 2, vers. 8 – 9).
Enlace al artículo original: https://www.intouchuk.org/read/daily-devotions/saving-faith-2
* Las citas bíblicas son de Biblia, nueva traducción de los idiomas originales © Sociedad Bíblica Búlgara 2013